- Por instrucción de la gobernadora Libia Dennise García, dos helicópteros Arcángel participaron por primera vez en un operativo de procuración y traslado de órganos en la presente administración.
- Gracias a esta acción histórica y coordinada, se beneficiaron pacientes en Guanajuato, Ciudad de México y Monterrey.
Guanajuato, Gto., a 07 de agosto de 2025.- La Secretaría de Seguridad y Paz del Estado de Guanajuato tiene la capacidad para proteger con inteligencia y estrategia, pero también el corazón para cuidar la vida. Y este 5 de agosto lo demostró desde el aire, en uno de esos días donde la seguridad se parece mucho al amor.
Por primera vez en la presente administración, y por instrucción directa de la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE) desplegaron dos aeronaves Arcángeles para trasladar órganos humanos donados, en coordinación con el Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA) y la Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG).
Dos arcángeles —así, con minúscula y la nobleza de quienes protegen— custodiaron desde el cielo el corazón, el hígado, los riñones y las córneas donadas por una persona menor de edad originaria de Guanajuato, cuyo gesto de generosidad partió desde Dolores Hidalgo C.I.N. para tocar otras vidas en Monterrey, Ciudad de México y también en el mismo estado donde nació.
Todo comenzó en Tierra Prieta, una comunidad del municipio de Doctor Mora, Guanajuato. Una persona menor de edad había sido ingresada de emergencia al hospital con diagnóstico de muerte cerebral.
En medio del dolor, el equipo médico planteó la posibilidad de donar los órganos, y la familia, con la claridad que solo da el amor, decidió hacerlo. “Mis papás estaban seguros de que querían donar… no lo vamos a tener a él, pero vamos a tener su vida en otras personas”, compartió Brenda, hermana de la persona donadora.
Con el consentimiento firmado, se activaron los protocolos. Inició entonces una carrera contra el tiempo: menos de cuatro horas para procurar, preservar y trasladar los órganos a distintos puntos del país.
La madrugada del 5 de agosto, el quirófano se preparó. Afuera, médicos, personal operativo y familiares formaron un pasillo de honor para brindar un homenaje a la persona donadora y a su familia. Aplausos, silencio, emoción, respeto. La despedida de un héroe que dio vida al final de la suya.
A las 13:00 horas, el primer helicóptero Arcángel aterrizó frente al Hospital General de Dolores Hidalgo. Dos médicos especialistas abordaron con el corazón destinado a un paciente en Monterrey. La aeronave despegó hacia Silao, donde el órgano fue transbordado a una unidad aérea fija con rumbo al norte del país.
Poco después, el segundo Arcángel emprendió la siguiente misión: trasladar el hígado hacia el Hospital Infantil Federico Gómez, en la Ciudad de México. Mientras tanto, los riñones y las córneas fueron asignados a pacientes en Guanajuato. Un operativo espejo, perfectamente cronometrado, en el que cada minuto significaba vida.
Uno de los traslados tuvo como destino el Hospital de Alta Especialidad del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre en la Ciudad de México. El capitán Cristian Guerra Pérez, piloto de la Secretaría de Seguridad y Paz, fue el responsable de llevar ese órgano a tiempo.
“En helicóptero, nosotros hicimos una hora quince minutos, y un traslado por tierra son casi cinco horas, dependiendo del tráfico”, explicó. La diferencia no es menor: en estos operativos, cada minuto es fundamental para que el órgano mantenga su vitalidad.
Desde la capital del país, la doctora Rosa Erro Aboytia, directora del Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA), siguió el operativo con atención… y participó directamente en él. Además de ser autoridad en la materia a nivel nacional, es cirujana trasplantóloga pediatra, y fue ella quien realizó personalmente el trasplante del hígado al paciente pediátrico receptor.
“Ya estábamos en riesgo de no concretar esta donación, pero gracias al apoyo de la Secretaría de Seguridad y Paz, lo logramos”, dijo en entrevista. La médica no ocultó su emoción al recordar que conoció a la gobernadora Libia Dennise García semanas atrás, en una reunión nacional del sector salud. Ahí confirmó —dijo ella— la calidez humana y compromiso de la mandataria guanajuatense. Con este operativo, dijo, lo refrendó para todo el país.
El impacto de este traslado fue mayúsculo: el corazón se asignó a un paciente con urgencia nacional en Monterrey y ya fue trasplantado con éxito. El hígado viajó al Hospital Infantil de México Federico Gómez, donde fue recibido por un paciente pediátrico y también fue trasplantado exitosamente. Los riñones se quedaron en Guanajuato y beneficiarán a dos personas más. Y las córneas permitirán que otras personas vuelvan a mirar el mundo.
“Estamos hablando de al menos siete personas que logran continuar con su vida gracias a un solo acto de donación”, subrayó Erro.
Pero no es solo cuestión de voluntad. El proceso exige coordinación impecable, velocidad y un engranaje institucional que funcione sin fallas. “Todos los órganos son tiempo-dependientes. Un corazón no puede estar fuera del cuerpo más de cuatro horas. Un retraso logístico puede costarnos toda la donación.”
Por eso, afirmó Erro, contar con el respaldo de instituciones comprometidas como la Secretaría de Seguridad y Paz de Guanajuato fue determinante.
“Donar órganos es un acto de amor y de empatía que transforma vidas. Pero aún hay muchos mitos. Por eso invito a todas y todos a consultar la página del CENATRA, a informarse y a hablar en familia sobre este tema.”







